Impuesto específico 2013

Si bien parlamentarios de diversos sectores y dirigentes de pequeñas y medianas empresas aseguran que la eliminación del impuesto específico a los combustibles beneficiaría directamente a los sectores más vulnerables, expertos indican que no es conveniente suprimir este gravamen que ha sido catalogado como uno de los mejores tributos verdes y que además genera importantes recaudaciones fiscales.

La propuesta sobre una eventual eliminación del impuesto específico a los combustibles ha sacado chispas en la arena política y ha enfrentado, una vez más, a RN y a la UDI. Mientras en la colectividad del Presidente Sebastián Piñera han calificado la iniciativa como populista, desde el gremialismo se defienden indicando que la remoción de este tributo iría en beneficio directo de los sectores más vulnerables.

Y aunque el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, se ha mostrado contrario a la eliminación del impuesto a las gasolinas, este lunes un grupo de parlamentarios de la UDI volvió a plantear el tema en una reunión con el portavoz de La Moneda, Andrés Chadwick.

En esa línea, el diputado Gustavo Hasbún subrayó los beneficios que tendría la supresión de este impuesto para los usuarios del transporte público y las pequeñas y medianas empresas.

“Detrás de un impuesto específico como este se encuentran los valores de los pasajes de la locomoción colectiva y eso no afecta ni a los más ricos ni a la clase media, sino que directamente a los pobres. Obviamente la disminución de un 20 por ciento de los pasajes va a ser un beneficio para los sectores más vulnerables. También se reducirían los fletes y que favorecería a los feriantes y a las Pymes. Este es un impuesto que perjudica directamente a la clase media y también a los más pobres”, sostuvo el legislador.

Opinión similar manifestó el presidente de la Conapyme, Juan Araya, quien recordó que este tributo constituye el 42 por ciento del precio final de las bencinas, dejando al crudo chileno como uno de los más caros del mundo.

El doctor en Economía señaló que estudios realizados por el Banco Mundial afirman que nuestro país estaría dentro de los estándares adecuados en la aplicación de este tributo que busca compensar por el daño medio ambiental provocado por los vehículos motorizados y que además genera grandes recaudaciones.

Si uno tiene un impuesto que casi no distorsiona y que ayuda a que toda la gente cuando utiliza el automóvil interiorice el impacto negativo que está haciendo al medio ambiente, el tributo a la bencina es uno de los denominados impuestos verdes que existen en el mundo. La ciudadanía en general está apostando a un desarrollo más verde de Chile.

De todas formas y pese a la insistencia de algunos sectores, el Gobierno afirmó que, por el momento, la eliminación de este gravamen no estaría sobre la mesa.

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